Real Madrid despide a su técnico luego perder ante el Barcelona la Supercopa de España
***Xabi Alonso será sustituido por Álvaro Arbeloa***
La etapa de Xabi Alonso en el Real Madrid ha llegado a su fin: el club blanco ha anunciado este lunes, un día después de la derrota en la final de la Supercopa de España ante el Barça y cuando casi nadie se lo esperaba, la destitución del técnico tolosarra tras solo unos meses en el cargo. Su sustituto al frente del primer equipo será Álvaro Arbeloa, que hasta ahora dirigía al Castilla.
«El Real Madrid comunica que, de mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo», ha expresado la entidad en un comunicado, en el que asegura que el preparador «siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda» del club y «ha representado en todo momento los valores de nuestro club».
Apenas unos minutos después de anunciar la destitución del tolosarra, el Real Madrid ha emitido un nuevo comunicado en el que hacía oficial a su sucesor en el cargo, aunque sin especificar la duración de su contrato: «El Real Madrid CF comunica que Álvaro Arbeloa es el nuevo entrenador del primer equipo«.
Esta será la primera experiencia del exlateral derecho, que defendió la camiseta merengue entre 2009 y 2016, en un banquillo de primer nivel, pues ha desarrollado toda su carrera como entrenador en La Fábrica, consiguiendo un histórico triplete (Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones) con el Juvenil A en la temporada 2022/2023.
Una trayectoria de más a menos
Se acogió con mucha ilusión en el madridismo, después de una temporada en blanco y con malas sensaciones en el juego, la llegada de Xabi Alonso al Real Madrid tras sus buenos resultados en el Bayer Leverkusen, pero la historia de amor entre el club y el tolosarra apenas ha durado ocho meses, con una trayectoria que ha ido claramente de más a menos.
El excentrocampista llegó antes del comienzo de la temporada al banquillo, sustituyendo a Carlo Ancelotti en junio para dirigir ya a los blancos en el Mundial de Clubes. Hubo bastantes buenas noticias en Estados Unidos, pues el equipo dejó brotes verdes en su juego pese a la abultada derrota ante un Paris Saint-Germain que venía de proclamarse campeón de Europa un mes antes. «Es el final de esta temporada y no el inicio de la siguiente», quiso dejar claro.
Ese curso siguiente al que se refería Xabi Alonso arrancó ya en agosto y también desató las expectativas, con 13 victorias en 14 partidos. Hasta que todo se torció con la visita al Metropolitano. En casa de su máximo rival en la capital, los blancos encajaron una histórica goleada (5-2) que abrió un debate: ¿podía dar la talla el cuadro merengue en los partidos grandes?
Capeó el temporal el tolosarra ganando a Kairat Almaty (0-5), Villarreal (3-1), Getafe (0-1) y Juventus (1-0). Aunque el partido que de verdad tenía el poder de alejar los fantasmas no era otro que el Clásico en el Santiago Bernabéu. Se lo llevó también el conjunto blanco (2-1) y la normalidad parecía volver a Concha Espina… pero con un matiz: la bronca con Vinícius por el cambio del brasileño a 20 minutos del final. Era el inicio de una convivencia muy tensa entre ambos.
Ante su siguiente rival de entidad, el Liverpool en Anfield, el Real Madrid cayó de nuevo. Solo por 1-0, pero gracias a un salvador Thibaut Courtois que evitó una goleada tras una pobre imagen del equipo. Por si fuera poco, la relación entre entrenador y jugadores era cada vez más tensa, pues los métodos no convencían al vestuario. Pesos pesados como Fede Valverde, Jude Bellingham o el citado Vinícius parecían desafiarle y no tener buena sintonía con el tolosarra. Y, entonces, estalló la crisis de resultados: empates ante Rayo Vallecano, Elche y Girona, con la victoria in extremis ante Olympiacos en medio.

El runrún con una prematura destitución de Xabi Alonso cada vez era más fuerte, con la directiva y el propio Florentino Pérez dudando de que fuera el entrenador adecuado para el proyecto. La mala relación del técnico con algunos de sus futbolistas y las dudas con el juego del equipo, las principales razones.
Y, de nuevo, un oasis en medio del desierto: los blancos golearon al Athletic (0-3) en la jornada adelantada por la Supercopa, dejando muy buenas sensaciones… solo para caer ante Celta, con la actitud de los jugadores en entredicho por la afición, y Manchester City, donde ni siquiera el empeño de los futbolistas fue suficiente.
Esas dos derrotas dejaron en el alambre al tolosarra, con tres ‘finales’ por delante —tenía que ganar a Alavés, Talavera y Sevilla— para acabar el año de blanco. Las superó, aunque las sensaciones seguían sin acompañar, para empezar el año extendiendo su crédito hasta la Supercopa, aunque las dudas sobre el técnico continuaban en la zona noble blanca. Calentó motores con un 5-1 al Betis en el Bernabéu antes de viajar a Arabia Saudí, y derrotó al Atlético, más por corazón que por juego, para citarse con el Barça en la final del torneo.
Hasta ahí llegó, pese a que arriesgó Alonso, con un planteamiento —demasiado defensivo para el talento de la plantilla— que le permitió dar la cara y hasta tener oportunidades de ganar el título. Levantar el trofeo, sin embargo, tampoco le aseguraba la continuidad al tolosarra, según ha podido saber 20minutos, pues las dudas que rodeaban su proyecto eran muy grandes en la zona noble madridista.
No hubo milagro en Yeda y apenas 24 horas después de la derrota, la etapa de Xabi Alonso en el Real Madrid ha llegado a su fin, tras 34 partidos al frente del conjunto blanco con un balance de 24 triunfos, cuatro empates y seis derrotas.
(Con información de 20minutos)
